Después de mucho, mucho tiempo, dándole vueltas al asunto de
hacer un blog, de escribir y demás pensamientos de alguien con demasiado tiempo
libre, finalmente, he decidido meterme en este fregado. Sinceramente, no soy un buen escritor, si se
me permite usar este término, pero me gusta escribir. A mi manera, como dice la
canción.
Después de decidirme a dar este paso, la siguiente cuestión
era: ¿de qué voy a escribir? Podría meterme en temas de política o incluso de
fútbol, algo muy recurrente y con muchas voces ya, tanto en medios de
información, como por la red, por lo tanto, sería una opinión más de algo que
tampoco me interesa darla (si alguien la quiere saber, puede preguntarme, por
supuesto). Así, que después de descartar estos temas, por ahora, decidí
escribir sobre algo que me gusta: el pueblo.
Sé que no todo el mundo tiene un pueblo donde ha pasado sus
veranos, Semana Santa, puentes varios, pero los que tienen, saben de lo que
hablo. Mi pueblo está en Guadalajara y se llama Anchuela del Campo. De lo que
hable allí, será de cosas que he vivido, pienso u opino sobre, no solo mi
propio pueblo, sino también de alrededores. Intentaré no ser “destroyer”,
aunque mi naturaleza sea esa, pero no puedo prometer nada.
Finalmente, tras elegir el tema, busqué un nombre adecuado
para el blog y ahí si tuve menos dudas. La inspiración, esa cosa que viene de
vez en cuando de la nada, decidió que sería algo característico de los pueblos:
frontón y guiñote. No podía faltar de ninguna manera este recinto
músico-deportivo, estandarte visible en cualquier pueblo como es el frontón, el
sitio más concurrido por todos. Como tampoco podía faltar el juego de cartas
estrella de la zona, por mucho que el póker venga empujando fuerte. El guiñote
es el único conducto de unión para todas las generaciones posibles durante los
diferentes juegos que se realizan en fiestas y por ello, debe tener un sitio
especial. Así que decidido: frontón y guiñote.
Espero que os guste lo que iré escribiendo y ya voy pidiendo
perdón por las faltas que pueda cometer, que las haré, pero la intención es lo
que cuenta. O eso dicen. Y espero también que participéis, aunque sé que suele
costar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario