El frío ya nos deja. Aunque no ha sido un invierno excesivamente
frío, ni una primavera donde hubiera temperaturas más bajas que altas, el frío
ya nos ha dicho adiós hasta otra ocasión. Quizás incluso vuelva puntualmente
algún día, pero ya parece que se ha marchado. Adiós a las chaquetas. Llega el buen tiempo. El calor. Y tengo ganas
de pueblo.
Ahora llega el tiempo para ir a la playa o piscina. Esos
fines de semana tirados al sol, cogiendo color. Hay que estar moreno/a, dicen. Largas
mañanas abrasado. Vuelta y vuelta. Hay que igualar. Saltos ridículos hasta
llegar al agua. Frío al primer contacto. Hasta que te acostumbras. Ya empieza a
estar mejor. Y tengo ganas de pueblo.
Operación bikini en marcha. Hay que quitarse los excesos de
todo este tiempo. Hemos hibernado demasiado. El mal tiempo no acompañaba. Y las
Navidades que ha habido de por medio tampoco. Hay que lucir palmito. Iré al
gimnasio. Haré dieta. Voy a cuidarme un poco, que ya toca. Y tengo ganas de
pueblo.
Queda poco para acabar las clases. Último esfuerzo. Ya tengo
ganas de acabar. Decir hasta nunca a los exámenes, trabajos y profesores. ¡Qué
ganas! Han sido meses de concentrarme en acabar el curso/la carrera, sin salir
muchas veces, encerrado en casa, con un libro delante y a veces sin enterarme
de nada. Ya llega su final. Y tengo ganas de pueblo.
Mucha monotonía en el curro. Papeleo. El jefe. Demasiado
tiempo paso aquí. Un buen viaje me vendría bien. Nada de madrugar. Sin estrés.
Sería tan bueno… Espero tener mis vacaciones cuando lo pedí. Es poco tiempo,
pero suficiente para olvidarme unos días de esto. El aire acondicionado me va a
matar si sigo aquí. Y tengo ganas de pueblo.
Hace mucho que no veo a mis amigos de allí. ¿Cómo les irá?
Hablamos por Whatsapp y veo sus fotos por Facebook o Instragram. Nos lo pasamos
tan bien el año pasado…. Espero que este sea igual o mejor. Espero que jamás
dejemos de ser amigos. Pase el tiempo que pase. Como nuestros padres. A ver si
pasa el tiempo rápido y podemos estar juntos todos. Y tengo ganas de pueblo.
Va a venir toda la familia. Hace tiempo que no estamos todos
juntos. Ver a los más jóvenes felices. Ver cómo han crecido. Algunos vienen con
parejas. Aún recuerdo cuando eran pequeños… ¡cómo pasa el tiempo! Ya no cabemos
todos en la mesa. Cada vez somos más. Pero estamos juntos, es lo que cuenta.
Todos aquí. Y tengo ganas de pueblo.
Ya va quedando menos. Tengo tantas cosas que escribir y tan
mezclado todo que no sé ni que escribir a veces. Recuerdos, pensamientos,
experiencias… no sé. Podría hablar de lo que está por venir o de que cualquier
tiempo pasado fue mejor. O también de como vivía todo este proceso cuando era
un crío. Llega el verano ya. Y cuando llega el calor, cuando llega esta deseada
estación solo puedo decir una cosa. Y tengo ganas de pueblo.